Bien, antes que nada quiero comenzar reconociendo mi carencia de coherencia en temas importantes, me falta mucho caminar y mucho leer antes de escribir cualquier cosa interesante, pero a veces la tentación y la insolencia son más fuertes...este post es un ejemplo de ello.
Hace un par de semanas fui al cine a ver "Mar Adentro" - ganadora del oscar a mejor película extranjera -, hoy fue el turno de "Million Dolar Baby" - ganadora del oscar a mejor película -.
Ambas películas, desde diferentes enfoques tratan el tema de la eutanasia (un tema boom!). Al verlas decidí que debía tener algunos auto-planteos, para lo cual le exigí a mi cerebro exprimirse, sacar algo de tanto "mensaje" hecho cine... Al principio mis esfuerzos fueron estériles, y me dije :"como mierda puede ser que me trague 4 horas de peliculas profundas y eutanadictas y no entienda el mensaje, eso de lo que tantos hablan..."
Tal vez alejarme un poco del ámbito facultativo me esta haciendo más bruto, más torpe...tal vez tenía razón aquel cantante del norte argentino que creía que "uno cuando pierde el tiempo sin aprender, lo gana embruteciendose"...
Seguí caminando, llovía, me estaba mojando, pero yo seguía obstinado en encontrarle alguna vuelta a ese tema, para así llegar a la casa de un amigo y cuando se pongan a hablar de algo desvío la conversación hasta la eutanasia y ahí los mató con mi reflexión adulta acerca de que la vida es un derecho, y no una obligación (al menos eso recuerdo de la 1er película, de ahí a la verdad, hay unas cuantas sinapsis de distancia).
Llegando finalmente al depto, y tras haber pasado por varios estados de ánimo mental (diluvio de por medio), creí pescar algo pequeño de ver tanta desgracia y posteriores intenciones de suicidio (o sea, las películas), se me ocurrió que en realidad estamos de paso, que no hay mucho tiempo, aunque pareciera que nos sobrara, lo maltratamos tanto al tiempo, además de odiarlo, pero por otro lado...mañana quién sabe, estoy acá o dónde? Pensé en que al fin y al cabo, cuanto gano persiguiendo cosas que nunca me van a pertenecer y que quizás sea bueno darle más bola a lo que nadie nos puede quitar, aunque no tenga del todo claro que abarca ese conjunto de cosas, solo tengo leves sospechas... Pensé en mi orgullo, en mí egoísmo.
El delirio siguió por unos minutos y mirando el panorama de gente corriendo, apurada, todos anónimos, me ayudó a seguir en ese trance....Luego al darme cuenta lo que había pensado, dude por un instante de mi sexualidad, jaja, pero enseguida recobré la conciencia y me fui a ver la tele, a comer algunos chocolates y a no pensar en nada más que seguir tras la lucha diaria por el vil metal!...
Admiro tu 'carencia de coherencia' ;)
Sí... estamos de paso... es verdad. Justamente por eso hay que hacerse problema por lo que sea de verdad importante y no hacerse tanta malasangre por todo aquello superfluo. Hoy estamos pero mañana qui lo sa?
"Mar adentro" además de película es el relato de una historia real. Bueno, imagino que ya lo sabes, que fue un hecho de la vida real o, mejor dicho, de la muerte.
Sí, me imagino que tomar la decisión se debe de hacer difícil.
Un beso!!