Como Platón y Sócrates… y otros tantos ejemplos en la historia de grandes cerebros y grandes talentos… al gran maestro siempre lo sucede el gran discípulo, que no por ser tal es menos talentoso, incluso a veces llega a superarlo. Así con esta introducción me presento y pretendo se figuren la relación jerárquica y de respeto que existe entre nosotros, como la de un maestro y de un discípulo, y también la potencialidad creativa, ingeniosa y brillante de nuestras mentes al nivel del ejemplo citado (los grandes filósofos de la antigüedad). Soy Agustín y de ahora en más participaré en la publicación de artículos y notas de interés en esta bitácora, espacio que generosamente –como gran maestro que es- me ha cedido mi compañero, maestro y amigo: el magnánimo señor del conocimiento absoluto… Paco. Me siento muy honrado y agradecido por su invitación y procuraré no defraudar. Quisiera decir que mi participación en esta bitácora es para agregar más material para su deleite y están en total libertad de saltear las publicaciones hechas por mí, y que las de nuestro anfitrión Paco no variarán en contenido y calidad y seguirán apareciendo como de costumbre y con la misma calidad de siempre. Así que hecha ya mi presentación procedo a saludarlos y me retiro hasta el próximo encuentro que será pronto.